La conciencia del costo: El papel del médico como coadministrador de los recursos de la salud
- JC Morales - Ruiz
- 14 jul 2019
- 2 Min. de lectura
Todos los días, médicos y pacientes trabajan juntos, para hacer juicios sobre los riesgos y los beneficios de realizar estudios de diagnóstico, iniciar nuevas terapias farmacológicas y realizar procedimientos quirúrgicos, sin embargo, en la mayoría de estos encuentros, no se toma en cuenta el impacto de dichas decisiones en la sostenibilidad de los servicios.

Este hecho, es particularmente importante en un momento histórico en que los costos de la atención amenazan la sostenibilidad de los sistemas de salud en todo el mundo, por lo que se ha venido planteando la necesidad de ampliar la función del médico como un guía y un administrador de los recursos financieros del cuidado de la salud.
Un artículo publicado hace pocos días en la edición electrónica anticipada de la revista JAMA, plantea la propuesta de desarrollar la “conciencia del costo”, como una estrategia para mejorar la selección de las medidas de diagnóstico y tratamiento, con base en la toma de decisiones informada, por medio de la inclusión de los precios de dichas intervenciones en la historia clínica electrónica.
Para los expertos, la “conciencia del costo”, representará la próxima evolución de la práctica médica en el siglo XXI, de hecho, este concepto, se está convirtiendo, cada vez más, en parte del perfil médico, incluso, se ha sugerido su consideración como una séptima competencia básica de los estándares de capacitación de los profesionales norteamericanos, establecidos por el ACGME.

Mostrar información de los precios en los registros electrónicos de salud podría marcar el siguiente paso en la transformación de la práctica médica, una estrategia de generación de conciencia y responsabilidad en el uso de los recursos del sistema, buscando garantizar la mejor atención del paciente en un marco de sostenibilidad futura, elementos claves de la atención basada en el valor.
Para tal efecto, la próxima generación de registros médicos electrónicos deberían incluir los precios para la mayoría de los productos y servicios médicos: medicamentos, pruebas de laboratorio, procedimientos quirúrgicos y visitas al médico, permitiendo visualizar el costo total para el sistema y proporcionar información básica de precios, información útil para la toma de decisiones más objetivas.
Como es apenas natural, ya se han levantando voces en contra de esta propuesta, argumentando que podría tener un efecto negativo sobre la autonomía médica y sobre la calidad de la atención, sin embargo, en un marco de recursos finitos y necesidades infinitas, es necesario buscar propuestas disruptivas que garanticen un balance adecuado entre la prestación de servicios de excelencia y el equilibrio financiero de las instituciones del sistema de salud.
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